lunes, 13 de julio de 2020

Liderar en la incertidumbre. Las preguntas correctas.



La pandemia del Covid19 nos ha colocado al frente de nuestras limitaciones como sociedad, nos ha hecho comprender y exponer nuestra vulnerabilidad y nos ha recordado nuestra fragilidad.
Siempre fue así, pero la sociedad crea sus sistemas, desarrolla sus rutinas, establece sus estructuras, y ello nos provee de la sensación tener el control.
No tenemos el control. Y esa es una excelente noticia. Saber que no tenemos el control nos puede ayudar a evolucionar de forma más consciente como sociedad. La naturaleza tiene su propio código, su lenguaje, y nos habla. La pandemia es una forma de diálogo entre la Tierra y nosotros. Lo hace con toda su dureza, con toda su capacidad de llevarnos al límite como estamos experimentando en todos los estratos y áreas de la vida: en la salud, frente a la muerte, en la economía, en la sociedad. Hemos tenido que responder modificando nuestras prioridades, nuestras estrategias, nuestros recursos, nuestras costumbres, nuestro modo de vida. No hay esfera de nuestra vida que no se haya visto trastocada por la pandemia.
Y el liderazgo no iba a ser menos.
Las organizaciones están en el proceso de reinventarse o morir. Miles de negocios están cerrando. Sectores de actividad están siendo golpeados por la pandemia. En las que se mantienen, tanto las que resisten como las que se ven involuntariamente favorecidas por la pandemia, modifican y adaptan estructuras, establecen nuevos procesos de teletrabajo, cambian y reformulan sus estrategias, redefinen sus procesos internos. Tiran de creatividad, de resiliencia, de pragmatismo, de audacia para sostener sus proyectos, y ven como en pocos meses la cultura del trabajo se transforma por la aceleración tecnológica.
Todo esto ha venido a confirmar el escenario VUCA bajo el que nos encontramos y desde el que operamos. Lo que muchos entendíamos conceptualmente, se nos ha presentado de forma súbita como una experiencia a vivir, a relatar, a compartir. Hemos tomado una mayor consciencia colectiva acerca del significado de la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. Hemos mascado y probado aquello de lo que más rehuimos en nuestro afán de búsqueda de seguridad.
Ahora toca liderar desde la incertidumbre. Abrirse a un futuro impredecible. A incorporar conceptos poco trabajados como metas difusas, equipos remotos, entornos VUCA y otros que vendrán. Y todo ello enmarcado en una acelerada digitalización tanto en nuestra acción profesional, como en nuestra acción personal, tal y como nos hemos visto empujados en los meses de confinamiento. Todo ello aderezado con distancia social, mascarillas y severas restricciones en muchas facetas de nuestra vida que duraran todo lo que dure la pandemia.
¿Qué se espera de los líderes en este entorno complejo? ¿Cómo van a desarrollar y desplegar sus mejores habilidades en un contexto organizacional cambiante? ¿Cómo se motiva a un equipo en remoto? ¿Cómo se dirige a personas y empresas hacia un futuro marcado por la incertidumbre? ¿Cómo redefinimos las nuevas competencias? ¿Cómo me abro a un futuro que no sé lo que va a traer? ¿Cómo lidero cuando no puedo anticipar los resultados de antemano? ¿Cómo acorto la brecha entre la complejidad creciente y mi capacidad de liderar en esa complejidad? ¿Cómo me separo de los modelos tradicionales del liderazgo para abrazar un modelo que está por definir? ¿Cómo me abro a aceptar diversas interpretaciones de los eventos que vivimos?
La pandemia ha abierto un melón que no esperábamos abrir aún. Y eso nos interpela, nos provoca. Y debemos empezar por nosotros mismos. Y propongo hacer las preguntas correctas. Aquellas cuyas respuestas, en intimidad, pueden dotarnos de recursos para ser más efectivos como líderes. Tómese unos minutos, póngase frente a su escenario actual, en su empresa, en su familia, en su vida social y piense en cómo el Covid19 ha impactado en esas áreas de su vida.
·        ¿Quién soy yo aquí?
·        ¿Quién quiero ser aquí?
·        ¿Quién podría ser distinto para vivir o haber vivido la situación de otra manera?
·        ¿Qué aprendizajes recojo de esta experiencia global?
·        ¿Qué quiero dejar de hacer?
·        ¿Qué puedo hacer frente a esta situación?
·        ¿Qué fortalezas puedo ofrecer en este contexto y momento, en mi empresa, en mi familia, en mi vida social?
Y deje que las respuestas fluyan.
© François Pérez Ayrault

No hay comentarios:

Publicar un comentario